¿Cómo habrán sido los tiempos sin
Facebook, Messenger, Twitter o cualquiera de esos medios instantáneos de
comunicación? No quiero ser malinterpretada, soy totalmente pro Facebook cuando
se utiliza en esas tardes en que no sé qué hacer, o que quiero eludir mis
responsabilidades, sin embargo a veces me gustaría haber vivido en esas épocas
en que las cosas se hablaban cara a cara, face to face y no a través de una
pantalla.
Me gustaría que la gente te
llamara para invitarte a salir, o decirte que tuvieron un lindo día contigo, en
vez de asumir que te conectarás para que te lo digan.
Una vez escuché en una película
que “entre más conectados estamos, más nos cuesta conectar” y es, lamentablemente,
cierto. Es verdad que es fácil conocer
gente a través de estas redes sociales masivas, pero a medida que nos metemos
más en este mundo de computadoras y links, más superficiales y fríos nos
volvemos.
Pero debo
enfrentarlo, yo misma caigo en el vicio del internet y espero cada día que –
movido por un impulso inexplicable – cierta persona se digne a recordarme y me escriba
en el muro.